Al filo del abismo. Bolivia

Por fin !!!

He tenido unos pequeños problemas técnicos que me habían impedido poner la página al día, espero que no se reproduzcan…

foton

Volver a la Paz desde Chile “solo” para hacer una bajada en bicicleta, me preocupaba un poco. Digamos que me parecía un poco absurdo. Pero había quedado con Robert, el Escocés con el que había coincidido en Uyuni, para hacer la bajada juntos. La verdad es que dudé bastante, pero decidí no dejar tirado a mi amigo Robert y salir hacia La Paz. Desde San Pedro de Atacama hay que tomar dos buses, uno hasta Arica al norte de Chile, de 21h00 a 06h00 y otro hasta la Paz de 10h00 de la mañana a 20h00. Por lo tanto una pequeña “tragada” de autobús.

La verdad es que volviendo a esta gran ciudad, me sentí como en casa. Una vez que ya conoces un poco la ciudad, volver siempre es especial. Cambié de Hostel, más que nada por conocer otro diferente y al día siguiente quedé con mi amigo para organizar la bajada. Tratándose de un Escocés, aprovechamos para tomarnos unas cervezas, aunque solo un par, porque al día siguiente pasaríamos toda la mañana encima de una bicicleta, bajando por unas montañas increíbles.

paisaje

El descenso por el valle de la muerte es una bajada “al filo del abismo” de más de 60 Km. Empieza a más de 4500 Metros y acaba a menos de 1200 Metros. El desnivel acumulado es de más de 3000 Metros. Es uno de los tours que se ofrecen en La Paz, pero hasta que no me lo recomendaron varias personas, pensaba que era un pariré. Sin duda me equivocaba.

Evidentemente es una atracción para el turista, pero no deja de ser una experiencia para recordar, sobre todo por el entorno por el cual se hace el descenso. la primera vez que me llamó la atención en una agencia, ví que el día completo costaba unos 70$, lo que me pareció una autentica barbaridad para un país como Bolivia.

Fui cambiando de opinión por los comentarios que me llegaban y buscando un poco, descubrimos que, como es habitual, había unas diferencias de precio escandalosas. Al final pagamos 30$, lo que aún y todo es mucho dinero en este país. Las diferencias de precio venían de la marca de la bicicleta y de los servicios extras ofrecidos, como la grabación de un DVD de la bajada, la calidad de la ropa, piscina en el hotel de llegada…y demás servicios sin ninguna importancia. Por 30 $ nos dieron una bicicleta con suspensión hidráulica, más que suficiente para un aficionado que dejó de andar en mountain bike a los 14 años… Estos 30$ incluían todo: transporte, bici, comidas, ducha en el hotel..etc.…

El día empieza a las 06h00 de la mañana, nos recogen en el hotel y nos llevan a desayunar.

desayuno

Digamos que además empezó bien. La primera agradable sorpresa nos fue dada al ver la composición del grupo, como siempre digo, muy importante para pasar un día agradable. Solo seríamos cuatro personas y tuvieron “la suerte de acompañarnos” dos chicas muy majas, Suecas, Sara y Miriam. Completaban el grupo, un conductor para la furgoneta, y dos guías. Uno de ellos irá delante y otro cerrando el grupo.

salida

El paisaje es realmente increíble. Ya he comentado anteriormente que ciudad de La Paz se sitúa en un valle precioso, así que al subir a una de las montañas que dominan la ciudad, la vista hacia el otro lado es espectacular. Para abrir boca, empezamos con 20 km. asfaltados de interminables rectas. Me recordaron a tiempos lejanos en los que solíamos hacer piques bajando nuestra querida Jaizkibel, pero con una gran diferencia, Jaizkibel había que subirla…

Desde el principio me dí cuenta de que era el único del grupo al que le gustaba bajar un poco rápido. A Robert, digamos que no le gusta mucho la velocidad, las chicas iban más a mirar el paisaje, y el guía que iba en cabeza vio que se podía divertir más conmigo, así que enseguida hicimos equipo en cabeza…

Aunque me dedicara a disfrutar de la velocidad, también pude admirar el paisaje porque cada rato parábamos para compactar el grupo, así que bajábamos rápido, pero parábamos continuamente, lo que me permitía no perderme el paisaje, pero a la vez disfrutar de 60 Km. de bajada !! Lo que me hubiera gustado hacer este descenso con algún amigo mío…

paradas

Después de estos 20 Km de aperitivo , llegamos a la verdadera “bajada de la muerte.” Se llama así por todos los muertos que ha habido en esta carretera en los últimos años. Hace unos años era la única carretera que bajaba hasta este valle, con lo que todos los camiones, autobuses, o todo el que quisiera ir a La Paz desde Oruro, punto final de la bajada, tenia que pasar por esta carretera. Es estrecha, de piedras, con pendientes pronunciadas y muy peligrosa para un autobús o un camión.

curvas

Además, estos vehículos ocupan todo el ancho de la vía, siendo esta de doble sentido, así que cada vez que se encuentran dos en una curva puede ocurrir lo peor. Cada vez que conduce un chófer borracho, lo que tristemente suele ocurrir bastante, se juega la vida. Pero a día de hoy hay otra carretera, así que es muy raro encontrarte con alguien subiendo, aunque de vez en cuando ocurre, por eso va el guía en cabeza…

Las cruces en memoria a los difuntos que encuentras en cada curva, te recuerdan que es mejor seguir al guía, y no hacer demasiadas tonterías. La verdad es que la carretera en bici no es peligrosa, a no ser que hagas un recto en alguna curva. En tal caso puedes salir volando por unos precipicios de muchísimos metros, pero para que te pase eso en bici, tienes que ser muy muy malo o muy muy tonto, por decir algo suave.

cruces

Durante toda la mañana descendemos por caminos de piedras, que nuestras bicicletas y sus suspensiones hidráulicas aguantan perfectamente. Lo único que se acabará resintiéndose al final del día serán mis brazos, no así mis piernas que no dieron demasiadas pedaladas..

Pero el descenso también tuvo su toque cultural… Cada poco rato, el guía me hacía gestos para parar. Casi siempre al lado de cruces y restos de coches, autobuses o camiones.

cruz

“Aquí se cayó un Israelí ! Iban tres haciendo un pique, uno le metió el codo al otro y voló !”

“Aquí se cayó una francesa, iba tan cansada, que no tomó la curva. Ayudé a sacarla de allí, pero no había nada que hacer.”

“Aquí se cayó un autobús con 40 personas. Todas pasaron a mejor vida…”

Estas eran las informaciones de las que ibas “disfrutando” durante la bajada. Después de sacar fotos de los paisajes que se presentaban ante nuestros ojos, también tenia que sacar fotos de todas las cruces que me encontraba, para dar credibilidad a mis palabras…

ernes

Dejando de lado lo tétrico de todas esta muertes, os puedo asegurar que para cualquier amante de la naturaleza la bajada por el valle vale la pena. Ni os cuento para los que además sean amantes de la bicicleta.

Tengo que reconocer que tras la mala experiencia con el guía de Uyuni, (quizás alguno todavía se acuerde del nombre del personaje) estos dos que vinieron con nosotros, nada tenían que ver con el anterior y la verdad es que se portaron fenomenal. Me lo pasé en grande con el que iba todo el rato conmigo. Iba todo el rato riéndose y contándome historietas con lo que me hizo el día todavía más agradable. Las dos chicas Suecas también eran muy majas, así que la verdad es que el día fue perfecto. Para la 12h00 del mediodía ya habíamos acabado la bajada, pero nos esperaba una ducha caliente en un hotel y un buffet al que no le faltaba de nada. Menos mal que no pagamos más de 30 $, porque no sé donde estará la diferencia…

suecas

Después de comer teníamos que volver por el camino de la muerte en furgoneta , a pesar de haber una ruta alternativa asfaltada, al parecer mas larga. Nuestras amigas Suecas rogaron al chófer para que fuéramos por el camino más seguro, con lo que nos quedamos sin disfrutar del paisaje por segunda vez en el día.

Habíamos sobrevivido al valle de muerte, así que solo nos quedaba celebrarlo con unas cervezas a la vuelta a la Paz… Al día siguiente cogería un autobús para Cusco y Machu Pichu. Llegaré a uno de los puntos claves de mi ruta Peruana.

Me he alejado mucho de esta, pero sin duda ha valido la pena. Ni siquiera Bolivia entraba en el plan inicial, pero me alegro mucho de haber conocido un poquito este fantástico país. Como es habitual, me quedo con las ganas de muchas cosas, pero es hora de volver a la ruta…

Aio !!

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~ por vagabundeando976 en junio 19, 2007.

2 comentarios to “Al filo del abismo. Bolivia”

  1. Aupa Ernes…en toda la bajada no hubo control anti-doping?? no me creo yo que en semejante travesia(60 kilometrazos) aunque fueran cuesta abajo, no recurrieras a tomar un poquito de epoglobina( que no epoglo-vino…o como se le llame). Bueno “Cristobal” hasta la proxima….ondo paxau ta gutxi gastau, kirolari!!!

  2. Hola, iré a Bolivia en el verano y queria hacer misma experiencia.
    Puedes indicarme el nombre de la agencia que elegiste?
    Muchas gracias
    Barbara

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